Mientras la ciudad está llena de gente enfadada, que padece las consecuencias de un caos circulatorio causado por el cierre al tráfico de la Avenida Hispanoamérica, una arteria fundamental en las conexiones entre el área metropolitana de la costa y la zona industrial de Huelva, un grupo de ciudadanos se dirigían a la Feria del Caballo, ellos rebosaban felicidad, uniformados con el traje riguroso, como es norma en Sevilla, ellas guapas y alegres, con ropa flamenca y flor en lo alto de la cabeza. Esta estratificación entre un grupo de personas contentas y una masa cabreada no la deberían pasar por alto los analistas que susurran al oído de las autoridades.
En el grupo de los enfadados también están los que piensan que un parque no es el lugar ideal para que sea patrimonializado por un evento de estas características, ya que deteriora y tensiona la zona verde, de uso y disfrute público. Además, las autoridades locales, en UTE con el Puerto de Huelva, no dejan de maquinar cómo ampliar la Feria del Caballo: primero secaron un lago, después se apropiaron de la Avenida Hispanoamericana, y mucho nos tememos que el soterramiento de la misma, que le han colado al gobierno de la nación, no sea más que un pretexto para hacer la gran ampliación que se merece la Feria del Caballo, bajo el señuelo de acercar la ciudad a su Ría.
En cierta medida los alcaldes de esta ciudad recuerdan a los Omeyas que gobernaron en el Califato de Córdoba, sobre todo en sus deseos continuos de ampliar la Mezquita. El parque de Zafra no es un recinto ferial, eso es de primero de entendederas, sobre todo después de tener la ciudad un recinto ferial ampliado con los terrenos del Tiro Pichón, y el lugar que ocupaba la Mezquita quizás no fuera el sitio idóneo para tantas ampliaciones, sobre todo porque estaba junto al puente romano y el río Guadalquivir, además de que la implantación del edificio tenía un error original, al tener el muro de la quibla con una desviación de 51º grados respecto de la Meca. Al final, la Mezquita es una obra de arte, Patrimonio de la Humanidad, y la Feria del Caballo no deja de ser patrimonio de un reducido grupo de gente feliz y disfrutona por unos días. El resto de los ciudadanos se mueven entre la indiferencia, el sentimiento de exclusión y el cabreo.
Mezquita de Córdona con sus sucesivas ampliaciones (Wikimedia Commons). Implantación del recinto ferial en el parque Zafra (Huelva 24)
Caballistas recorriendo el parque (Huelva Información)
Uno de los enganches recorriendo el parque (Huelva Hoy)
Reivindicación vecinal (La Mar de Onuba)
Manifestantes en defensa del parque (La Mar de Onuba)
Nota: el diseño del Parque Zafra (oficialmente Parque Juan Ceada) fue el ganador de un concurso de anteproyectos convocado por la Empresa Pública de Suelo de Andalucía en 1994. Su autora y posterior redactora del proyecto fue Beth Galí, una de las más destacadas arquitectas paisajistas de España. La dirección de las obras correspondió al arquitecto Guillermo Duclos Bautista, terminándose en 2000. Esta obra participó en la VI Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU), en 2001 .
El Parque Zafra es pues un espacio público de gran calidad arquitectónica, paisajística y medioambiental, sin duda el mejor de la provincia de Huelva y uno de los más destacados de Andalucía.